Relatos

De camino

Seiscientos kilómetros con la única compañía de las estrellas. La voz desgarrada de aquel rockero muerto acariciando los altavoces ocultaba la insistencia del tono de llamada del móvil; probablemente era él pidiendo explicaciones.

Pero ya no existía en su nueva vida; no habría más dolor.

La llegada fue anaranjada, rojiza; el amanecer lo bañó todo de esperanza.

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